Activa tu talismán
Un talismán no se enciende solo. Se activa en la relación que construyes con él.
Esta página es un espacio de paso, un momento de presencia en el que el objeto se convierte en un aliado.
Antes de empezar
Encuentra un momento de calma. No necesitas hacer nada especial. Puedes:
En casa, en la calle, en un lugar tranquilo o entre la gente, lo importante es estar ahí.
El gesto
Sostén el talismán en tus manos. Obsérvalo sin buscarle significado. Deja que te hable. Respira lentamente tres veces.
Con la primera respiración, deja ir lo que no necesitas.
En segundo lugar, dirige tu atención a tu cuerpo.
En el tercero, quédate.
La intención
Cada talismán Krealab está ligado a una intención. No tiene que ser perfecto. Simplemente tiene que ser verdadero.
Puede ser una palabra, una frase o incluso simplemente un sentimiento.
No tienes que decirlo en voz alta si no lo sientes.
La activación
Cuando estés listo, di (en voz alta o para ti mismo):
Reconozco este talismán como mi aliado. Lo recibo en mi camino.
Colócalo sobre tu pecho o úsalo por unos instantes. El ritual ya está activo.
Después
No esperes señales inmediatas. Un talismán actúa con el tiempo, como una presencia discreta.
Llévalo contigo cuando lo necesites. Déjalo descansar cuando no.
Él no pide atención constante. Él pide ser escuchado.
El certificado ritual
Cada talismán Krealab viene acompañado de un certificado ritual. Esto no constituye una garantía. Es un registro escrito.
Puedes conservarlo, releerlo o dejarlo cerrado.
El talismán todavía funciona.
Si es un regalo
Si vas a regalar un talismán la activación la podéis hacer en conjunto o dejarla en manos de la persona que lo recibe.
El gesto ya es parte del ritual.
Nota final
No hay una forma correcta o incorrecta. Solo existe la tuya. El talismán no te cambia.
Te acompaña.